IMG_2401

[ASÍ ES…] Correr un KV a 5.000 metros en China

El primer Kilómetro Vertical de la historia de China, una carrera que sale de un templo a 4.000 metros de altitud para subir hasta 5.000, unos paisajes espectaculares, estar en la salida junto a gente como François D’Haene, Bhim Gurund o Ida Nilsson… Demasiados alicientes para dejar pasar la oportunidad, no? Así es el KV de la Yading Skyrace, una experiencia única para recordar siempre. 

.

.

Cada viaje a China es una incógnita. Aunque te conozcas el sitio, pueden pasar un montón de cosas. De entrada a mi me perdieron una de las bolsas con material de las Skyrunner World Series en los dos días que dura el viaje de ida. Con los nervios y tensión aterrizamos el domingo en Daocheng, el aeropuerto más alto del mundo situado a 4.411 metros de altitud, para iniciar un viaje de más de dos horas en autobús hasta Shangri-La Town, el resort en el que está situado el hotel oficial de la Yading Skyrace.

.

IMG_2358

Con François D’Haene en Daocheng, el aeropuerto más alto del mundo

.

Ya desde la llegada se nota que alguna cosa no marcha bien: cualquier pequeño esfuerzo, como subir las maletas al autobús, te deja jadeando y agotado. De los 4.411 m. de altitud se baja a los 3.000 del hotel, pero las sensaciones siguen siendo las mismas: en mi caso un ligero dolor de cabeza, dificultades para dormir seguido y la extraña sensación de agotamiento a la que fuerzas un poco la máquina. Por la tarde salí a trotar un poco y los dos primeros km fueron infernales, jadeando como un búfalo pese a ir casi calentando. Curiosamente, luego parece como que te acostumbras y puede que media hora después estés corriendo notablemente más cómodo que al principio.

.

Sin tiempo para aclimatar al día siguiente tenía lugar el KV, que salía a las 12 de la mañana del templo de Chonggou, a 4.000 m., para subir a los 5.000 del First Pass. Una de las sorpresas era el material obligatorio, que incluía un litro mínimo de agua (no hay avituallamientos), manta térmica, silbato, teléfono e… ¡Ibuprofeno! Por si esto no fuera poco, en la bolsa del corredor encontrabas un sobrecito con las dos píldoras. Lo nunca visto. Curiosamente, el material no decía nada de llevar un cortavientos o guantes, aunque hablando el día antes con los organizadores nos explicaron que en la cima se podía llegar a estar a 14 o 15 bajo cero.

.

IMG_2397

Haciendo el ganso antes de la salida del KV

.

Todo eso me provocó muchas dudas respecto a la ropa, así que decidí meter de todo en la bolsa y justo antes de la salida ver lo que pasaba. Lo que pasó es que hacía un calor de narices y, aunque en el First Pass podía cambiar mucho el tiempo, decidí jugármela un poco y salir con manga corta y manguitos, más la Hybrid que iba a llevar en la mochila. Pese a ser su primera edición, sorprendentemente el KV contó con un inscripción de 90 corredores, a los que se unieron algunos élite que usaron la carrera para entrenar. Ahí estaban François D’Haene, Ida Nilsson, Pascal Egli, Andy Wacker o Bhim Gurung, además un par de corredores locales muy buenos: uno de ellos acabaría siendo el ganador de la ultra y otro ganaría el KV y sería tercero en la Skyrace. Como yo estaba por allí con todos ellos y tenía pinta de occidental, era habitual que vinieran otros participantes a hacerse fotos con nosotros. Al principio intenté decirles que yo no era un élite ni famoso, pero al final parecía un maleducado y también entendí que para ellos no era tanto que fuera bueno o no, como que simplemente era extranjero y les hacía gracia tener una foto conmigo.

.

Sin aire desde el primer momento

La carrera arrancaba en plano y por asfalto durante 700 metros para luego torcer a la izquierda y empezar la subida hasta el First Pass. Este KV tiene 7 km de distancia, así que en realidad es largo y corrible, pero el gran problema es el ya mencionado de la altitud. Aún sin ir a fondo, en el plano ya notaba que me quemaban los pulmones, se me secaba constantemente la boca y que incluso me mareaba un poco si forzaba más de la cuenta. Yo arranqué detrás de estos siete corredores de élite y un par más que salieron muy fuertes, pero cuando empezó la subida fuerte rápidamente pillé a dos que estaban desfondados.

.

Durante los 2 primeros km. fui con Ida, aunque notaba que me estaba desgastando mucho y que resoplaba como un abuelo. El sencillo acto de caminar era agotador hasta el punto que cogí un palo largo del suelo en la zona boscosa y lo usé para impulsarme hacia arriba. Aunque no me pasaba nadie, las sensaciones no eran buenas ya que estaba completamente sin aire y me pesaban mucho las piernas, pero tampoco me agobié. Tenía ganas de ver lo qué pasaba y cómo reaccionaba mi cuerpo al esfuerzo y la altura. Si más adelante me agotaba por completo, sencillamente aflojaría e iría haciendo. A partir del km. 3 la primera parte de la subida aflojó y entramos en un tramo más llano en el que incluso se podía correr. A su vez, parecía como si mi cuerpo se fuera acostumbrando a la altitud y respondiendo mucho mejor al esfuerzo.

.

IMG_2692

Las vistas a 4.700 metros eran sencillamente espectaculares // Foto: Jordi Saragossa

.

Tras otro tramo de fuerte subida llegamos a una planicie con un espectacular lago que bordeamos por la izquierda. Era el último km., ya casi estábamos, pero aún quedaba una subida de unos 200 metros verticales hasta el First Pass. Aquí ya el nivel de esfuerzo y de presión en el aire era brutal: cada paso era una victoria y resultaba complicado incluso caminar. Eso sí, no me detuve en ningún momento y poco a poco llegué a la cima donde estaban gente como Bhim Gurung, el ganador de la Yading Skyrace y KIMA, François D’Haene o Ida Nilsson aplaudiéndome… ¡A mi!

.

La verdad es que fue una experiencia espectacular, tanto la subida como la bajada. Una vez arriba hacía frío así que me puse la Hybrid Jacket, me hice una foto con todos y empecé a descender. En ese camino pude apreciar con calma la belleza del paisaje y, lo más bonito de todo, cruzarme con decenas de corredores chinos que me felicitaban y a los que yo animaba, chocaba las manos, incluso alguno se paró y nos hicimos una foto… Creo que exactamente esto es el Skyrunning. Va más allá de correr, de hacer km., del tiempo o de la posición que consigas. Va de una experiencia completa, de subir una cima, de disfrutar del paisaje, de descubrir nuevos sitios, nuevas sensaciones, de animar a otros corredores… Sí, había quedado octavo en un buen tiempo (1h24′), pero ya entonces sabía que eso no es lo que recordaría, no es lo que me llevaría a casa. En mi mochila vital había una experiencia única: subir hasta 5.000 metros en un entorno salvaje y paradisíaco en una montaña remota de China. Esto es Skyrunning. Esto no tiene precio.

.

IMG_2400

Última parte de la subida, hacia la derecha quedaba el First Pass // Foto: Ian Corless

No Comments

Post a Comment